Celebran 50 años de presencia concepcionista

En el marco de la celebración de los 50 años de la llegada a Ipiales,  de la fundación del monasterio “Corazón de Jesús de las hermanas concepcionistas”,  se ha programado diferentes actividades religiosas.

La hermana ligia Enríquez, indicó que los días  19, 20, 21 y 22 de Febrero, serán espacios de reflexión, oración y festejo, que permitirán conocer parte de la historia de la llegada de las hermanas concepcionistas, promover el aspirantado en las señoritas y unirse en oración por estos 50 años.

Los días miércoles 19, jueves 20 y viernes 21 de febrero, se realizará  la adoración al santísimo desde las 7:30 de la mañana, 5 de la tarde  Santo Rosario, 5:30 de la tarde santa misa, sábado 22 de febrero, 1 de la tarde, solemne eucaristía de acción de gracias por los 50 años de presencia concepcionista, presidida por Monseñor Saul Grisales.

Datos históricos

En el mes de junio del año 1968 en el monasterio de la Inmaculada Concepción de la ciudad de Pasto, las religiosas Sor María Celina y Sor María Gema del Niño Jesús cada una de ellas indistintamente y por separado manifiestan a la Madre abadesa Rosario de San José el ardiente deseo de fundar un Monasterio en la ciudad de Ipiales. Como era el mes preferido por la Madre y por su acendrado amor al Sagrado Corazón de Jesús le hace emprender el proyecto buscando solo glorificar a este Divino Corazón. Después de acoger la propuesta con todo el entusiasmo de sus corazón exclamó: me gusta mucho y si es la voluntad de este mono querido, todo se arreglará, tomen nota que doy el sí en el mes del corazón de Jesús y lo primero que exijo es que el monasterio debe llevar el nombre de: Monasterio Del Sagrado Corazón De Jesús.

En este mismo mes la madre Rosario habló con el Rvdo. Padre Jesús Villarreal, vicario de pastoral, el cual gustó mucho esta Proposición y trabajó incansablemente por tal empresa hasta que a mediados de octubre del mismo año se dignó llevar en persona al excelentísimo Señor Obispo Mons. Alonso Arteaga Yépez. El Señor Obispo manifestó con inusitado gozo la idea de erigir un Monasterio de contemplativas en su Diócesis.

El miércoles 14 de mayo de 1.969 vísperas de la asunción del Señor se presentaron en la puerta del Monasterio una Madre Franciscana: Ana Rosa Arcos Meza Y La Señorita Josefina Luna Zambrano con el fin de pedir una fundación de Concepcionistas en la ciudad de Ipiales, comprometiéndose ellas a conseguir todo si esto se ejecutaba. Fue una sorpresa para ellas al enterarse por labios de la misma Madre Rosario que ya se contaba con el permiso del Señor Obispo y que tan solo se esperaba era quien ayudara en tan magna obra. Estas honorables bienhechoras regresaron entusiasmadas a Ipiales y siguieron gestionando todo.

Sus Primeros Años en el Barrio Champagnat y sus Primeros Benefactores

El 6 de junio de 1969 primer viernes estando la madre en el coro fue avisada por la hermana de la puerta. Un joven de Ipiales la necesitaba y traía una carta de la Madre Ana Rosa y 10 talonarios que deberían ser firmados para conseguir fondos en beneficio de la nueva fundación. La carta contenía la gran noticia de que la casa ya habría sido conseguida.

El jueves 12 de junio de1969 víspera de la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús a las 2:00 p.m. llegaron al monasterio las RR MM. Ana Rosa y Marta Cecilia, Franciscanas en compañía de la Señorita Josefina Luna. Les contaron que el lote no solo tenía 5 lotes sino 13 por tal motivo su precio subió a 140.000 el Señor Obispo no estaba de acuerdo.

El 1 de agosto de 1969 se enviaron a la curia y a la Santa Sede los papeles de las licencias para la fundación.

El 7 de octubre de 1969 onomástico de la Madre el Monasterio de Pasto le obsequió para la fundación: ornamentos, vasos sagrados, candelabros, floreros, máquinas de coser etc. también se recibieron obsequios de los familiares de las hermanas externas y de algunos amigos.

El 2 de diciembre de 1969 viajó por tercera vez a Ipiales la Madre para atender un llamado del Señor Obispo, para revisar los trabajos de adaptación del monasterio y la clausura. Este mismo día recibió de manos del Señor Obispo el rescripto # 5656 /1969 enviado de Roma a Mons. Arteaga con fecha 10 de noviembre y con orden de hacer la petición de la erección canónica del Monasterio la cual se pidió el 11 del mismo mes.

El 14 de enero de 1970 recibieron el decreto de Erección Canónica del Monasterio enviado por Monseñor Alonso Arteaga Yépez

El 3 de febrero de 1970 salieron la Madre y las hermanas externas: Sor Esperanza del Niño Jesús, Sor María Cristina del niño Dios, Sor María Bernardita (novicia) y Sor Fanny Gómez (postulante) para organizar la casita mientras que las demás hermanas de Clausura se quedaron en el monasterio de Pasto dedicadas a empacar y a despachar equipajes.

El Padre Humbertico se distinguió por su eficaz ayuda hasta en los trabajos más humildes y pesados como: armar las camas, barrer la casa, cargar arena, colocar los cuadros de las piezas de cada una, todo lo hacía con la mejor voluntad y con ese espíritu sobrenatural que lo caracteriza.

Los últimos días las hermanas de clausura se dedicaron al arreglo del Monasterio y a preparar la despedida.

El Dr. Guillermo López Ceballos estaba presto para prestar el carro y el conductor de la Caja Agraria cada vez que se ofrecía enviarles algo a Ipiales.

El 19 de febrero de 1970 vísperas de la salida la comunidad las despidió con abrazos, mensajes, y un sentido discurso pronunciado por la Madre María del Socorro desde la hora del desayuno. En la noche la Madre Rosario abadesa de la nueva fundación convocó a las hermanas Sor María de Lourdes, Sor María Gema del Niño Jesús, Sor Consuelo del Corazón de María, Sor María Zita de Jesús, Sor Ofelia de la Niña María y Sor Águeda Bedoya (postulante) para hacerles algunas advertencias.

El 20 de febrero de 1970 después del desayuno se despidieron definitivamente de las hermanas de tan querido Monasterio con lágrimas y abrazos, les repartieron el programa que llevaba por título: “Un Sagrario más en Ipiales” y que empezaban a cumplir al pie de la letra desde ese momento.

A causa de una huelga que había formado un tráfico y que imposibilitó la pronta llegada de la comitiva que recogía a las hermanas por fin después de esperar llegaron una parte de la comitiva formada por: RR. PP Barahona, Humberto Ortega, un hermano Marista llamado Víctor, ecónomo del colegio Champagnat  de Ipiales y varias religiosas de diferentes comunidades.

El Padre Capellán Jesús Antonio Gutiérrez esperaba a los sacerdotes de la comitiva para concelebrar. Los llevó inmediatamente a la capilla para la celebración de la Eucaristía y se alistaron para la salida. Antes de abrir la puerta reglar se tocaron las campanas y se reunió la comunidad. Los de la comitiva que eran en gran número se colocaron en dos filas haciendo calle de honor a las religiosas fundadoras que saldrían. Se abrió la puerta y al desfilar las fundadoras empezó la comitiva el canto: “Dios es mi Padre” arrojando a su paso pétalos de flores. Este momento fue muy emocionante tanto para la comunidad que quedaba como para las hermanas  que partían y para los demás asistentes al acto.

La calle estaba repleta de gente unos para despedirlas y otros para recibirlas.

Por fin subieron en el carro de Cáritas únicamente las hermanas fundadoras. La junta encargada del traslado y recibimiento suplicó a su excelencia darles licencia de visitar el santuario de nuestra Señora de las Lajas y almorzar en la casa de la confraternidad Cáritas pero Monseñor muy estricto en la observancia de la clausura se opuso a ello. Quería que llegaran directamente a su casita sin perder el recogimiento conventual.

Las acompañaron en el desfile el Padre Gutiérrez, las hermanas externas de Pasto, Madre Ana Rosa, familiares de Sor María de Lourdes y Sor María Zita, sacerdotes, religiosas y varios amigos de la comunidad.

Tuvieron un viaje feliz. Al llegar a la casita las esperaban muchas personas entre ellas el Capellán, benefactor dilecto y vecino el Rvdo. Padre JUAN CLIMACO ORTIZ. La Madre Ana Rosa les hizo conocer la casa y les mostró los trabajos y preparativos que se habían adelantado. Habían empezado a degustar el almuerzo que les habían preparado cuando llegó el Señor Obispo quien horas antes las había estado esperando y por el retraso que tuvieron se había ido a la casa episcopal. En los intermedios del almuerzo leyeron las palabras de bienvenida por parte de los encargados. La Rvda. Madre abadesa agradeció a todos empezando por el Señor Obispo los afanes y delicadezas que tuvieron por la fundación y se puso a las órdenes de todos en su nueva residencia.

El 21 de febrero de 1970 a las 6:00 de la mañana llegó el Rvdo. Padre Clímaco a la celebración de la Santa Misa y bendijo la capilla y los ornamentos por delegación del Señor Obispo. Después se dedicaron unas a arreglar la casa, otras a preparar el almuerzo y a doblar los plegables de la programación para repartir al otro día. Llegaron también el P. Humbertico, el P. Gabriel Posada ofm ,  Chepita Luna y todos ayudaron a doblar recordatorios.  A la hora señalada se reunieron todos en el patio de la casa para el almuerzo, las religiosas de la diócesis que más pudieron,  los sacerdotes ya mencionados e P. Juan Clímaco y el Hermano rector del Colegio Champagnat, todo fue alegría, unión y cariño animado por la Música, cantos y poesías, todo el día la gente tuvo entrada libre en el Monasterio saludando y conociendo a la naciente comunidad, unos les llevaron sus obsequios y otros sus aportes en efectivo.

22 de febrero de 1970 Día de la Solemne Inauguración

Muy temprano rezaron la liturgia y en seguida de la oración tuvieron la Santa Misa, luego el desayuno y llegó el carro que las conduciría a la Iglesia Catedral. Salieron repartidas en dos grupos en el carro de Cáritas y en el carro del Padre Clímaco las 11 fundadoras y 3 hermanas externas del Monasterio de Pasto. Al bajar del carro para dirigirse a la Catedral empezaron a tocar las bandas de guerra de varios colegios, el Parque Santander estaba colmado de gente, colegios, comunidades religiosas, fieles que esperaban la marcha del desfile. Entraron a la Catedral y esperaron que el Señor Obispo y los sacerdotes se revistieran y empezaron el recorrido con dirección al Monasterio. El Rvdo. Padre Gabriel Posada, repartía recordatorios, recibía la limosna y entonaba los cantos eucarísticos.

Llegaron por fin a la puerta del Monasterio a las 10:00 de la mañana y empezó el Señor Obispo la Solemne Misa Campal con asistencia de la multitud, el Señor Obispo dirigió un elocuente y sentido sermón alusivo a la vida contemplativa y exhortó al pueblo a ayudarlas en el sostenimiento y en nombre propio y de los fieles hizo juramento de ayudarlas tanto en lo espiritual como en lo material.

Una de las frases que más les conmovió a las Madres juntamente con su juramento fue: la  naciente comunidad sería el corazón palpitante de su Diócesis y la porción preferida de su corazón. Terminada la Eucaristía el Rvdo. Padre LUIS CARLOS GOMEZ YEPEZ primo del Señor Obispo y su secretario privado leyeron los decretos

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