Padres de familia recaudaron $30 millones y construyen sistema de agua para el Colegio Sucre

La crisis de agua que atraviesa la ciudad de Ipiales ha impactado de forma directa a instituciones educativas como el Colegio Sucre, donde padres de familia han tenido que organizarse y aportar recursos para mitigar los efectos de la deficiencia en la cantidad y calidad del servicio.

En varios sectores de la ciudad, el servicio de agua muchas veces llega turbia y de color oscuro, lo que ha generado desconfianza entre los habitantes sobre su uso.

Ante esta situación, los padres de familia del Colegio Sucre tomaron la iniciativa y, mediante aportes voluntarios, lograron reunir más de 30 millones de pesos en efectivo. A esto se sumó el aporte de maquinaria amarilla, estudios técnicos, y asesoría profesional de ingenieros y arquitectos que también hacen parte de la comunidad educativa. Gracias a este esfuerzo conjunto, se construyó un sistema de acopio que almacena hasta 50 mil litros de agua: 30 mil en tanques subterráneos y 20 mil en tanques elevados.

“Antes de la obra, el agua suministrada por Empoobando solo alcanzaba para la jornada de la mañana. Los estudiantes de la tarde y la noche se quedaban sin el servicio”, indicó uno de los padres de familia.

La situación ha tenido consecuencias graves para la salud de los estudiantes. Durante la temporada más crítica, muchas alumnas evitaron usar los baños por falta de agua, lo que derivó en casos de infecciones urinarias. Además, se reportaron entre 30 y 45 permisos semanales por enfermedades estomacales, según registros de la institución.

El Colegio Sucre cuenta con una población académica de aproximadamente 2.750 personas, y representa uno de los mayores centros educativos de la ciudad.