¿Se acabó el gusto?
La historia del precio diferencial de los combustibles para la zona de frontera de Nariño, que tuvo origen en la ley 191 o ley de fronteras, la cual fue impulsada por el entonces Senador Liberal Luis Eladio Pérez Bonilla y retomada años después por el gobernador Parmenio Cuéllar, permitió que seis municipios del cordón fronterizo fueran considerados como objeto de atención por parte del gobierno nacional y posteriormente se extendió para todo el departamento de Nariño, hoy corre el riesgo de acabarse.
En el gobierno del alcalde Gustavo Estupiñan y ante la invasión de combustible ecuatoriano en esta zona de frontera se logró que el gobierno nacional permitiera reducir valores mediante el sistema de precio diferencial para la gasolina y el ACPM beneficiado a Nariño.
Ahora con la resolución 31524 del Ministerio de Minas y Energía en su artículo tercero, se habla de que parar de primero de agosto de 2018 la Costa Pacífica deberá de adquirir el combustible en el puerto marítimo de Tumaco y para el resto del departamento lo mismo ocurrirá pero a partir del 1 de enero de 2019.
Los gremios iniciaron una cruzada a la cual se han sumado los políticos y la bancada nariñense para pedirle al gobierno saliente y entrante que no entre en aplicación dicha resolución.
ADICONAR, la ACC, el representante Gustavo Estupiñan, entre otros, se han pronunciado frente a este tema en procura de que la medida no se aplique, a pesar de esta coyuntura del cambio de gobiernos.
Los argumentos que se esgrimen ante el gobierno nacional están centrados en primer lugar en la compleja situación que actualmente vive el puerto marítimo de Tumaco en el tema de seguridad y además porque esto aumentaría el costo de vida afectando a los habitantes de más bajos recursos de este departamento.

Estamos en Colombia; un pais con el costo por galon de gasolina más alto de America, con los pejes más caros del mundo, con la corrupción galopante en todas sus esferas y con un Departamento que tierne Senadores y Representantes que no tienen peso ante el Gobierno Central y que les da miedo hablar. Que carajo, paguemos el galor a 10 mil pesos o sigamos con el contrabando del Ecuador y listo y eso que aun no ponen la otra caseta del nuevo peaje en San Juan.
Aqui hay una situación muy clara; La Ley de Frontera solo sirve para mendigar y esperar eso migajas del Gobierno Nacional, que es indolente con la Provincia; Claro esta que a diferencia de Nariño y Putumayo, en las otras fronteras si se gestiona y se encuentra eco en esta legislación especial y solo apreciando el costo de la gasolina venezolana o brasileña, en Norte de Santander, Amazonas, Guajira , entre otros, halla si se consigue el galon en promedio a 3 mil pesos. Si los congresistas de Nariño legislaran en favor de la Provincia, o por lo menos abogaran por su Departamento, lo lógico seria que exijan el cumplimiento de esta Ley y que unidos con los gremios de la producción y de las Camaras de Comercio de Ipiales, Pasto y Tumaco, logren un mejor trato para los habitantes de esta comarca o sino, como bien se avisora, serán 4 años de Gobierno centralista, con un fuerte apreton en el fisco publico, con muy pocas regalías y con una pobre inversión para Municipio de 4a, 5a, y 6a categoría