Continúa acompañamiento humanitario a comunidades afectadas por el terremoto
La Pastoral Social Nacional de la Iglesia Católica avanza en el acompañamiento a las comunidades afectadas por el terremoto ocurrido en agosto, mediante acciones de diagnóstico, atención humanitaria y gestión de recursos para responder a las necesidades que persisten en los territorios.
El director nacional de Pastoral Social, padre Diego Meza, explicó que continua el proceso de diagnóstico territorial para establecer con mayor precisión la magnitud de las afectaciones y definir las principales prioridades de atención en muchas comunidades a las cuales no se ha llegado.
Según el director, un grupo de profesionales ha recorre diferentes zonas afectadas y continúa visitando municipios y ciudades para validar la información sobre los daños y detectar nuevas necesidades que han surgido con el paso de los días.
Frente a la ayuda humanitaria, Meza señaló que la Conferencia Episcopal de Colombia dispone del Servicio Nacional de Emergencias, un fondo creado hace 44 años y que se financia principalmente con aportes de los católicos del país durante la campaña de Cuaresma.
Estos recursos, explicó, están siendo destinados a apoyar a las comunidades afectadas, junto con los aportes provenientes de la colecta nacional e internacional que actualmente adelanta la Iglesia Católica.
La Pastoral Social también ha gestionado proyectos con embajadas y agencias de cooperación internacional. Algunos de estos ya fueron aprobados y se encuentran en proceso de implementación en diferentes zonas del país.
Además, se realizó un llamamiento de emergencia a la red internacional de Cáritas, mediante el cual se establecieron zonas y necesidades prioritarias. Las organizaciones de Cáritas a nivel mundial comenzaron a realizar colectas y aportes económicos para fortalecer una respuesta articulada frente a la emergencia.
A estas acciones se suma una campaña de recolección de alimentos y elementos de aseo, con la participación de las diferentes pastorales sociales, como parte del acompañamiento humanitario a las familias afectadas.
La Iglesia Católica indicó que continuará con el diagnóstico y la gestión de recursos, con el propósito de mantener el acompañamiento a las comunidades mientras se identifican y atienden las necesidades que dejó el terremoto, después de varios días de haber ocurrido.
