Hospital de Ipiales recibirá por segunda vez certificación de acreditación en salud
Este jueves 5 de noviembre en el auditorio del Banco de la República, se realizará la entrega de la certificación de acreditación en salud, vigencia 2015-2019, al Hospital Civil de Ipiales.
Eduardo Narváez Cújar, gerente de la empresa hospitalaria, manifestó que esta acreditación fue entregada por primera vez en el año 2011 y que ahora gracias a un trabajo conjunto donde el equipo humano ha tenido que capacitarse, trabajar y evaluarse, a través de los determinados procesos del sistema único de acreditación en salud – SUA, se entregará esta certificación para una segunda vigencia.
Narváez Cújar también indicó que durante su periodo ha venido gestionando diferentes proyectos que son de gran inversión y desarrollo para la empresa de salud, todo con el fin de prestar un mejor servicio y beneficiar a más de 378 mil usuarios de los 17 municipios de Nariño. Añadió que el municipio de Ipiales hasta el momento no ha hecho aportes económicos a las diferentes obras que se han ejecutado, resalto el compromiso de los municipios de Gualmatán, Potosí, Funes y Contadero, quienes aportaron 900 millones de pesos, de sus regalías para la construcción de la unidad de cuidados intensivos.
El gerente del hospital civil de Ipiales, expresó que con buena gestión y trabajo arduo, se pueden lograr grandes cosas, colocando como ejemplo la construcción de la UCI, la dotación de equipos y elementos biomédicos, el reforzamiento, la remodelación y ampliación del área de hospitalización, la ampliación del bloque quirúrgico y ginecobstétrico y la construcción de la torres de hospitalización que consta de 7 pisos y 144 habitaciones, que actualmente tiene un avance del 30 %.
Finalmente el gerente dijo que aunque aún se presentan algunas quejas, están trabajando para prestar un servicio de calidad e ir rumbo a la excelencia.

Premiado y certificado, pero desafortunadamente los pacientes se mueren a diario, los especialistas son ya de la tercera edad y la humanización por los suelos, tratan a los pacientes como si no fueran seres humanos. Esto solo ocurre en Colombia, en donde los premios al parecer se compran.