Preocupación en el comercio de combustibles del sur de Nariño, se anticipa posible alza
El gremio de distribuidores de combustible del sur del departamento de Nariño expresó su preocupación ante un posible incremento en el precio del combustible, debido a cambios en el sistema de abastecimiento que afectaría directamente a las estaciones de servicio de la región.
Héctor Taticuán López, presidente de ADICONAR (Asociación de Distribuidores de Combustible de Nariño), recordó que la lucha por un precio diferencial del combustible en la zona de frontera ha sido histórica y que sus beneficios han impactado positivamente a todo el departamento.
“Gracias a la Ley de Fronteras se logró establecer un precio diferencial para el combustible, reconociendo las condiciones económicas especiales de nuestra región. Esto ha permitido que el precio sea más accesible para la frontera y que se pueda competir con los precios del mercado informal o del contrabando”, explicó Taticuán.
El líder gremial advirtió que cualquier modificación en el modelo de abastecimiento, que permite ese precio diferencial, afectaría no solo al comercio formal, sino también a los consumidores, especialmente en municipios fronterizos como Ipiales.
“Estamos solicitando al Gobierno Nacional y al Ministerio de Minas y Energía que se mantenga el esquema actual y se garantice el cupo asignado de combustible con precio diferencial. el precio en Ipiales no puede ser mayor al de Pasto”, agregó.
Precisó que la resolución 01853, que entró a regir a partir del 16 de julio, presenta una diferencia en el precio del combustible, porque el precio del transporte del combustible, desde la planta a la ciudad capital lo cubre el gobierno, pero de la ciudad capital hasta Ipiales, que seria este caso deberá cubrirlo el consumidor.
Por su parte Alonso Villacis gerente de Servisur, hizo un llamado a líderes y autoridades, para que tomen acciones y precisen que se mantengan estos precios diferenciales la frontera, ya que esta situación afecta el tejido empresarial.
“la frontera debe ser vista como una región estratégica, que requiere cuidado, dialogo y políticas publicas hechas con nosotros, si se debilita la operación de las estaciones formales abriremos una puerta a fenómenos que nadie quiere como contrabando, pérdida de empleo, informalidad y deterioro del tejido empresarial”. Dijo Villacis.
