Bomberos Ipiales controlaron incendios y reiteran llamado a prevenir quemas.
El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Ipiales atendió 16 emergencias durante los últimos días, de las cuales 14 se registraron en la zona urbana y dos en la zona rural. El balance fue entregado por el comandante de la institución, sargento Iván Darío Bravo, quien destacó la rápida respuesta de las unidades y confirmó que no se presentaron situaciones complejas.
De acuerdo con el informe, durante este periodo se brindó atención a nueve pacientes. Entre las emergencias atendidas se encuentran un accidente de tránsito, ocho servicios de atención prehospitalaria en los que fueron asistidas siete personas, dos incendios en cobertura vegetal uno en la zona urbana y otro en la rural, un incendio estructural que fue controlado oportunamente para evitar su propagación, tres quemas prohibidas y un servicio especial de apoyo a la comunidad.
El comandante expresó su preocupación por la persistencia de las quemas prohibidas, advirtiendo que estas prácticas representan un alto riesgo para la comunidad y el medio ambiente, ya que pueden desencadenar incendios forestales de gran magnitud.
«Hay que continuar con el mensaje de prevención para que no se realicen estas quemas, porque pueden salirse de control y generar incendios de grandes proporciones que, en ocasiones, superan la capacidad operativa para ser sofocados», señaló el sargento Bravo.
El oficial indicó que el Cuerpo de Bomberos participó recientemente en una jornada de análisis liderada por la Unidad Departamental para la Gestión del Riesgo sobre los posibles efectos del fenómeno de El Niño, escenario que podría incrementar la ocurrencia de incendios de cobertura vegetal.
Aunque aseguró que el organismo cuenta con capacidad operativa para responder a las emergencias que se presentan en el municipio, advirtió que es necesario fortalecer la institución con mas equipos especializados y elementos de protección personal certificados para los bomberos, cuyo costo es elevado.
Finalmente, recordó que la Ley 1575 de 2012, Ley General de Bomberos, y la normativa nacional sobre gestión del riesgo establecen que las administraciones municipales tienen la responsabilidad de fortalecer a los cuerpos de bomberos, dotándolos de los recursos y equipos necesarios para garantizar una atención eficiente de las emergencias.
