Obispos de Ipiales y Pasto hacen llamado a la solidaridad ante violencia e incendios
A través de la carta abierta denominada “Nariño Solidario, Nariño Custodio de la Casa Común”, los obispos de las diócesis de Ipiales y Pasto hicieron un llamado a la ciudadanía, a las instituciones y a los gobiernos departamental y nacional para atender las difíciles situaciones que enfrentan varias comunidades del departamento.
El padre Francisco Urbano, director de Pastoral Social en Ipiales, informó que la iniciativa surge ante la preocupación por dos problemáticas que actualmente afectan a los territorios de ambas diócesis: el recrudecimiento de los enfrentamientos entre actores armados en la zona de cordillera y los incendios registrados como consecuencia de la intensa temporada seca asociada al fenómeno de El Niño.
Según explicó, los enfrentamientos han generado desplazamientos de comunidades que quedan en medio de las confrontaciones, mientras que los incendios han causado pérdidas en cultivos, trapiches y otras fuentes de sustento para las familias rurales.
El sacerdote señaló que muchas personas habían adquirido créditos para fortalecer sus actividades agrícolas, pero las pérdidas ocasionadas por el fuego han agravado su situación económica y aumentado las condiciones de pobreza en los territorios afectados.
“Por eso la carta habla de dos fuegos: el fuego causado por los enfrentamientos de los grupos armados y el fuego como consecuencia de los fuertes veranos que estamos viviendo”, expresó el padre Francisco Urbano.
La carta también hace un llamado a fortalecer la solidaridad entre las comunidades, reconociendo el espíritu de apoyo que caracteriza a los nariñenses. Sin embargo, se insiste en que la respuesta no puede recaer únicamente en la ciudadanía.
Desde la Iglesia se solicitó a las autoridades locales, departamentales y nacionales poner su mirada sobre las comunidades afectadas y cumplir con la responsabilidad institucional de atender las emergencias y brindar apoyo oportuno a la población.
De manera especial, se plantea la necesidad de fortalecer las capacidades para combatir los incendios, principalmente en zonas donde las condiciones geográficas dificultan el acceso de bomberos, voluntarios y organismos de socorro.
Entre las necesidades expuestas se encuentra la disponibilidad de equipos especializados e incluso el apoyo aéreo mediante helicópteros que permitan atender los focos de incendio ubicados en sectores de difícil acceso.
El mensaje, según explicó el director de Pastoral Social, recoge la preocupación de los obispos de Ipiales y Pasto frente a la situación que viven sus comunidades y busca llamar la atención de la institucionalidad para que se adopten medidas que permitan mitigar las afectaciones ocasionadas por la violencia y los incendios.
La carta “Nariño Solidario, Nariño Custodio de la Casa Común” es, finalmente, una invitación a la solidaridad colectiva y a la responsabilidad del Estado frente a las comunidades que actualmente enfrentan las consecuencias de estos dos “fuegos” que golpean al departamento de Nariño.
