Recuperan dos cuerpos en Los Andes y avanza en la búsqueda de personas desaparecidas

La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) recuperó dos cuerpos en el municipio de Los Andes, Nariño, como parte de las acciones humanitarias que adelanta para esclarecer casos de desaparición relacionados con el conflicto armado.

Las labores se realizaron durante una segunda intervención forense desarrollada en mayo de 2026 en el cementerio Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, considerado uno de los principales lugares asociados a las dinámicas de desaparición en esta zona del departamento.

Durante la misión humanitaria, los equipos forenses recuperaron en una bóveda el cuerpo de una persona que había sido inhumada como cuerpo no identificado (CNI). De los seis sitios de interés forense previamente documentados, este fue el único que arrojó resultados positivos para el mandato humanitario de la entidad, mientras que los otros cinco fueron descartados tras las verificaciones técnicas realizadas en terreno.

Según informó la UBPD, los cuerpos recuperados en este cementerio, ubicado en Sotomayor, cabecera municipal de Los Andes, estarían relacionados con hechos ocurridos entre 2003 y 2006, período marcado por la presencia y confrontación de actores armados en la región.

Esta intervención se suma a la realizada en mayo de 2025, cuando fueron recuperados dos cuerpos. Uno de ellos fue identificado como José Luis Suárez Barón, oriundo de Norte de Santander, cuyos restos serán entregados dignamente a sus familiares en los próximos meses. El segundo cuerpo continúa en proceso de identificación por parte del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.

Además de la intervención en el cementerio, la UBPD atendió un hallazgo fortuito reportado por autoridades locales y habitantes de una zona rural de Los Andes. La comunidad informó sobre la presencia de restos humanos a un costado de un camino, por lo que el equipo forense activó el protocolo correspondiente y realizó la recuperación de las estructuras óseas.

Los restos fueron trasladados al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses para adelantar los análisis técnicos y los procesos de identificación mediante cotejos genéticos.

Alfonso Medina, integrante del comité parroquial que ha acompañado estos procesos, destacó la importancia de las acciones de búsqueda humanitaria para las familias que durante años han esperado conocer el paradero de sus seres queridos desaparecidos, resaltando que estos avances representan una oportunidad para la verdad, la reparación y el cierre de ciclos de incertidumbre.

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